Mientras el Gobierno Nacional se desentiende de las prioridades de la gente con su motosierra, el Gobernador Axel Kicillof demuestra, una vez más, ser el único dirigente con la sensibilidad y la capacidad de gestión para defender a la Provincia de Buenos Aires. Según los anuncios que leímos en La Voz del Interior y la comunicación oficial del Gobierno PBA, Kicillof ha impulsado la creación de un programa provincial especial para subsidiar el transporte escolar en zonas vulnerables.
Esto no es solo una medida social, es un acto de justicia y resistencia frente a un gobierno central que le quita el plato de comida a la educación pública con sus recortes. La Provincia, corazón productivo de la Argentina, se ve obligada a compensar el abandono ideológico de Milei. Mi opinión es que Kicillof no solo está defendiendo la educación, sino que está levantando la bandera de la gestión peronista frente a la inoperancia liberal, demostrando que se puede gobernar con superávit social aunque te estén boicoteando desde la Casa Rosada. Él es el ejemplo de cómo se prioriza a la gente por encima del ajuste dogmático.

