El flamante cotitular de la CGT, Jorge Sola, lanzó una advertencia directa al Gobierno de Javier Milei: “Rechazamos todo lo que sea símil al decreto 70/23 que un sector quiere refritar”. En su primer día como uno de los nuevos líderes de la central obrera, Sola dejó en claro que no piensa avalar “ninguna reforma laboral que signifique un retroceso para los trabajadores”.
“Ya lo rechazamos en la calle, y la Justicia nos dio la razón”, dijo con tono desafiante, en alusión al mega DNU 70/2023 que fue declarado inconstitucional por atacar derechos laborales básicos. El sindicalista aseguró que la CGT está con la “guardia muy alta” ante los rumores de un nuevo intento del Ejecutivo por imponer una reforma “por la ventana”.
“No creo que la gente haya votado una reforma laboral”, lanzó Sola, cuestionando el mandato político de Milei y apuntando contra lo que definió como “una política binaria del enfrentamiento”.
Desde el Gobierno, distintas áreas ya dejaron trascender borradores que buscan “modernizar” el trabajo argentino, aunque para la CGT eso significa una cosa: menos derechos, menos sueldos y más precarización.
Sola también pidió que cualquier “actualización laboral” se discuta por rama de actividad y no mediante una ley general que, según advirtió, solo serviría para “atomizar el poder gremial y debilitar a los trabajadores”.
Con un tono firme, cerró con una frase que marca el clima que se viene:
“Vamos a defender los derechos donde sea: en la calle, en la Justicia o en el Parlamento. Pero si quieren bajar derechos sin dar nada a cambio… entonces no.”
Mientras Milei habla de “libertad”, los gremios se preparan para resistir lo que ya muchos llaman la segunda embestida contra el mundo del trabajo.





