Lo que sucede en Europa es un reflejo de la amenaza que enfrenta Argentina: la irrupción sin límites de la ultraderecha desregulada. En Bruselas, el Partido Popular Europeo (PPE) está rompiendo el histórico “cordón sanitario” que mantenía a la extrema derecha fuera del poder, abriendo una “nueva era” de inestabilidad política ([Fuente: EL PAÍS]).
Este avance conservador y reaccionario en el corazón de Occidente es la coartada ideológica perfecta para los planes de Milei. El presidente argentino no es un líder aislado, sino una pieza de un movimiento global que busca desmantelar los derechos sociales y democráticos, demostrando que su proyecto es una regresión coordinada a nivel planetario, y que la democracia está en jaque.







