A cien días de su inicio, la histórica transformación de la Plaza 20 de Febrero ya muestra avances concretos y sostenidos. La construcción del estacionamiento subterráneo y la remodelación integral del principal espacio público del distrito continúan a buen ritmo.
Las máquinas trabajan en el socavado del terreno donde funcionará el nuevo estacionamiento, que contará con capacidad para 376 vehículos. Se trata de una obra estratégica que apunta a fortalecer el centro comercial, generar más movimiento económico y acompañar el crecimiento sostenido de Ituzaingó.
Uno de los últimos pasos fue el desmontaje completo del tradicional carrusel, que volverá a instalarse una vez finalizados los trabajos. Lo mismo ocurrió con el emblemático cañón, símbolo del centro de la ciudad, que fue trasladado al Museo Municipal para su resguardo y conservación. Desde el gobierno local confirmaron que ambos volverán a ocupar su lugar original cuando la obra esté concluida.
Además, en respuesta al pedido de comerciantes, el Municipio habilitó estacionamiento medido sobre los cordones izquierdos en las calles que rodean la plaza. La medida busca sostener la actividad comercial durante el desarrollo de la obra y, según se pudo constatar, no generó inconvenientes en el tránsito.
El intendente Pablo Descalzo remarcó que el proyecto forma parte de “una mirada estratégica de Ituzaingó hacia el futuro”. En cuanto a la nueva plaza, será la primera intervención profunda desde 1997 y tendrá un perfil más verde e inclusivo: sumará 1.000 metros cuadrados de espacios verdes y 80 nuevas especies arbóreas, además de sectores de juegos para la primera y segunda infancia.
Con planificación, inversión y diálogo con los vecinos, Ituzaingó da un paso firme hacia un centro más moderno, ordenado y preparado para el crecimiento que viene.




