Mientras en muchos municipios gobernados por la oposición el ajuste se siente en la mesa familiar, Ituzaingó vuelve a marcar una diferencia concreta con el Mercado Bonaerense Fijo, un espacio que ya se convirtió en una referencia para miles de vecinos que buscan precios accesibles, productos frescos y ahorro real.
Ubicado en Caaguazú 2283, en Ituzaingó Sur, el Mercado Bonaerense Fijo lanzó una nueva tanda de promociones en carnes, pescados, lácteos, panificados, frutas, verduras y productos de almacén. La propuesta no solo apunta a cuidar el bolsillo, sino también a sostener una política pública que conecta de manera directa a productores, comerciantes y consumidores.
Un mercado que crece donde otros solo ajustan
Desde su inauguración, a mediados de 2023, el Mercado Bonaerense Fijo de Ituzaingó creció de manera sostenida y hoy recibe a más de 20.000 personas por mes. Ese movimiento confirma el impacto de una decisión política clara: acercar alimentos de calidad a precios más convenientes en un contexto económico donde cada compra pesa cada vez más.
La iniciativa forma parte de una política pública que se desarrolla en más de 123 distritos de la provincia de Buenos Aires y que permitió articular con más de 2.300 productores locales y regionales. En Ituzaingó, esa herramienta encontró un fuerte acompañamiento del Gobierno Local, que logró consolidar un punto fijo de comercialización directa para los vecinos.
A diferencia de otros distritos donde las familias quedan libradas a la especulación de los precios, Ituzaingó sostiene un modelo de cercanía, producción y consumo popular. El Mercado no funciona como una simple feria: se transformó en un lugar elegido para organizar las compras del hogar y encontrar alternativas frente a la suba constante de los alimentos.
El ahorro con Cuenta DNI, una ayuda clave para las familias
Uno de los beneficios más buscados por los vecinos es el 40% de ahorro con Cuenta DNI del Banco Provincia, una herramienta que potencia todavía más los precios económicos del Mercado Bonaerense Fijo. Esta promoción permite que muchas familias puedan estirar el presupuesto y acceder a productos esenciales sin resignar calidad.
En tiempos donde algunos sectores políticos discuten el rol del Estado desde escritorios lejanos, Ituzaingó muestra una respuesta concreta en el territorio. La gestión local, junto a la Provincia, apuesta por políticas públicas que se ven, se usan y se sienten en la vida diaria.
El crecimiento del Mercado también fortalece a productores y comerciantes, que encuentran un canal de venta directo y con alta circulación de vecinos. Esa dinámica genera movimiento económico local y consolida un vínculo más justo entre quienes producen y quienes compran.
Nuevas ofertas y la llegada de productos de mar
Entre las novedades de esta semana, el Mercado Bonaerense Fijo incorporó una propuesta muy esperada: la llegada de Pescadería Mellino, con productos frescos y congelados para ampliar la variedad de la mesa familiar. Desde el espacio destacaron que los vecinos podrán encontrar filet de merluza, medallones rebozados, langostinos, rabas, salmón, pulpo y otras opciones.
La incorporación de pescadería suma valor a una oferta que ya venía creciendo en carnes, verduras, panificados y almacén. Con esta ampliación, el Mercado se posiciona como uno de los puntos de compra más completos de Ituzaingó Sur.
Estas son algunas de las promociones disponibles esta semana:
Asado por kilo: $14.500.
Pechito de cerdo por 2 kilos: $15.000.
Matambre por kilo: $14.500.
Filet de merluza fresco por kilo: $8.999.
Merluza congelada por kilo: $6.999.
Medallones de merluza por kilo: $5.999.
Cebolla por kilo: $1.500.
Papa por 3 kilos: $4.000.
Miel por kilo: $6.000.
Dulce de leche artesanal de 430 gramos: $2.700.
Pan por kilo: $2.500.
12 sándwiches de miga de jamón y queso: $12.000.
El Mercado Bonaerense Fijo de Ituzaingó vuelve a dejar una señal política fuerte: cuando hay decisión de gestión, el Estado puede estar cerca de los vecinos y ofrecer soluciones reales. En medio de un escenario económico difícil, la diferencia entre abandonar a la gente o acompañarla también se mide en la góndola.
