El intendente de Ituzaingó participó del lanzamiento de Movimiento Derecho al Futuro Juventudes y puso al modelo económico nacional en el centro de la discusión. Frente a más de 3.000 jóvenes, reclamó una nueva mayoría política y advirtió sobre salarios, empleo y endeudamiento de las familias.
Pablo Descalzo volvió a colocar a Ituzaingó en el centro del debate político bonaerense y endureció sus cuestionamientos contra el rumbo económico del Gobierno nacional. Durante el lanzamiento del Movimiento Derecho al Futuro Juventudes, el intendente sostuvo que el problema que atraviesan millones de argentinos no pasa por una supuesta falta de esfuerzo individual, sino por las consecuencias de un modelo económico que, según afirmó, deteriora salarios y empleo.
El encuentro, encabezado por el gobernador bonaerense Axel Kicillof en San Martín, reunió a más de 3.000 jóvenes provenientes de distintos puntos del país. Allí, Descalzo planteó que el peronismo necesita construir una propuesta capaz de superar la resistencia al Gobierno nacional y transformarse en una alternativa concreta hacia 2027.
“No hay libertad cuando el salario no alcanza”, lanzó el jefe comunal. La frase sintetizó buena parte de una intervención que buscó discutir directamente uno de los conceptos centrales del discurso libertario y llevarlo a la economía cotidiana de trabajadores, jubilados y familias.
DESCALZO PUSO EL SALARIO EN EL CENTRO DE LA DISCUSIÓN
Mientras el Gobierno nacional sostiene su programa económico sobre el equilibrio fiscal, la reducción del gasto público y una profunda transformación del Estado, Descalzo decidió llevar la discusión a otro terreno: el bolsillo de la gente.
“No es que no te esforzás ni que gastás de más: el problema es un modelo que baja salarios, destruye el trabajo y obliga a millones a endeudarse para comer”, afirmó.
El intendente convirtió así el deterioro del poder adquisitivo en uno de los ejes de su intervención. Su mensaje buscó cuestionar la idea de que cada familia debe resolver individualmente las dificultades económicas y planteó, en cambio, una responsabilidad directa de las políticas públicas sobre las condiciones de vida.
Desde Ituzaingó, esa discusión adquiere además una dimensión local. Los municipios deben enfrentar diariamente demandas vinculadas con asistencia social, salud, educación, empleo y servicios mientras las decisiones económicas nacionales repercuten directamente sobre los hogares.
En ese escenario, los gobiernos locales quedan en la primera línea frente a vecinos que necesitan respuestas concretas.
ITUZAINGÓ Y UNA DISCUSIÓN QUE MIRA MÁS ALLÁ DE 2027
Descalzo también planteó que el peronismo no puede limitarse a esperar un desgaste del oficialismo nacional. Su intervención apuntó directamente a la construcción de una alternativa política renovada.
“No alcanza con resistir ni con mirar con nostalgia lo que hicimos bien. El peronismo tiene que construir una nueva mayoría, con ideas para este tiempo y un proyecto de país para lo que viene”, señaló.
La definición marca una discusión que empieza a tomar fuerza dentro del espacio opositor: no alcanza con cuestionar al Gobierno nacional; también será necesario explicar qué modelo pretende reemplazarlo.
Por ese motivo, el encuentro juvenil incluyó debates sobre inteligencia artificial, nuevas tecnologías, salud mental, educación, trabajo, apuestas y producción. Son temas que atraviesan especialmente a las nuevas generaciones y que obligan a actualizar una agenda política históricamente concentrada en otras discusiones.
El desafío tecnológico ocupó un espacio relevante. La inteligencia artificial ya está modificando empleos, profesiones, empresas y sistemas educativos, mientras las plataformas digitales transforman las relaciones laborales y sociales. Frente a ese escenario, la política comienza a discutir cómo incorporar innovación sin abandonar la protección del trabajo.
“LOS JÓVENES SON PROTAGONISTAS DEL PRESENTE”
Otro de los ejes fuertes del discurso de Pablo Descalzo estuvo dirigido a la juventud.
“Los jóvenes no son el futuro: son protagonistas del presente”, afirmó el intendente, antes de plantear una construcción política “desde abajo hacia arriba, con organización y esperanza”.
La convocatoria intenta romper con una dificultad que atraviesa a buena parte de la política tradicional: recuperar la participación de generaciones que crecieron en medio de crisis económicas, precarización laboral, redes sociales y un creciente distanciamiento de las estructuras partidarias.
Kicillof siguió una línea similar durante su intervención. El gobernador aseguró que la construcción de una alternativa no debería apoyarse en “odio, insultos y faltas de respeto”, sino en un proyecto capaz de convocar sectores más amplios de la sociedad.
La disputa hacia 2027, por lo tanto, empieza a adquirir una forma cada vez más definida.
DEL AJUSTE A LA DISCUSIÓN POR OTRO MODELO
El encuentro de San Martín dejó algo más que una fotografía política. También expuso dos visiones enfrentadas sobre el rumbo que debería tomar la Argentina.
Por un lado, el Gobierno nacional defiende una transformación basada en disciplina fiscal, reducción del Estado y reformas económicas. Del otro, dirigentes opositores como Descalzo y Kicillof sostienen que cualquier programa deberá ser evaluado también por su impacto sobre salarios, empleo, producción y condiciones de vida.
En medio de esa discusión, Ituzaingó busca tener voz propia.
Pablo Descalzo utilizó el escenario juvenil para cuestionar con fuerza las consecuencias que atribuye al modelo nacional y, al mismo tiempo, advertir que la oposición deberá hacer mucho más que denunciar el ajuste.
La frase que dejó el encuentro resume esa estrategia: construir una nueva mayoría.
Con 2027 cada vez más presente en la conversación política, el intendente de Ituzaingó plantea que la discusión no debería reducirse únicamente a quién gobierna, sino también a qué proyecto económico, productivo y social puede ofrecer una salida para una Argentina atravesada por una profunda pelea sobre su futuro.

